El Tintero (Re-cargado): ¡CHUSMA, CHUSMA, GRRR!


Por Eduardo Valencia Barrera

Ahooora resulta que al (des)gobierno de Miguelito (bueno, que sea suyo de él sigue siendo un decir) ya no se le pude tocar ni con el pétalo de un comentario, o sea, decirle sus verdades porque inmediatamente chilla. Llooora y llooora y mueve sus manitas…

Y en lugar de encarar, mostrar con hechos que está gobernando se escuda en el clásico: “me descalifican por ardor”; “son tintes políticos”; “es incorrecto”; “es improbable”; “es imprecisa”; “no comparto”; “es doble discurso”; yo no fui, fue teté; a los bonitos nos atacan; que se mueran las feas; chusma, chusma.

Hasta lo veo con su trajecito de marinerito levantando su pelota, yendo a llorar al muro… Sí, hasta en el Faceboock lloriquea junto con sus corifeos y corifeas. Bueno, como entre sus filas tienen a un chavólogo, pues que le explique.

El caso es que si le dicen que la inseguridad se recrudece, chilla; que no hay resultados, chilla; que nadie sabe, nadie supo onde quedó el presupuesto histórico, chilla; que incrementó la deuda en alrededor del 800 por ciento, chilla, ¡pooor favooor!
¡Ya basta de lloriqueos! Zacatecas no necesita actitudes supinas ni infantilismos, requiere acciones a corto, mediano y largo plazo.

Si no, en lugar de Miguelito, al rato le van a decir Henruchito. Y no es descalificación, eh, ¡es un hecho!
Nos han manejado cifras y cifras y el pueblo de Zacatecas no ve claro. Han endeudado al estado y la gente sigue igual o más pobre. Ya se dice del (des)gobierno de Miguelito lo que se decía al cuarto año del (des)gobierno de Amalia y eso cala.

Lo cierto es que a Zacatecas no le ha faltado recurso, ha faltado visión, convicción y corazón a la muy baja clase gobernante. Y, ojo, de lo que ya se habla y fuerte, es que ha sobrado es corrupción.

Ah, seguramente Miguelito ya está confiado en que por más que sangre al erario nada le harán, como a Amalia, ya que tanto la Contraloría como la Auditoría Inferior del Estado son sus comparsas.

Empero, que no ande tan confiadito porque en unos años, -todos lo esperan- igual y llega un verdadero gobernante que se faje sus espolones y les dé cuello sin pedirles que copelen.

Seguramente a los señoritingos del (des)gobierno se les olvida que es muy difícil sostener una mentira. Y aunque sus medios de comunicación nos quieran convencer de lo contrario, el hastío ciudadano ya está al tope.

Lo cierto es que Miguelito hace afirmaciones alegres, aunque la realidad no concuerda con ellas.
Es tal como lo dice Sara Sefchovich en “La Mentira como Forma de Gobernar”: ¿Qué sucede? ¿Cómo es posible que dos discursos que se refieren a una misma realidad no tengan nada que ver entre sí?

“Lo que sucede es que las miradas sobre la realidad pasan por un filtro que las embellece o, al menos, que suaviza su dureza y que se tergiversa, oculta o silencia aquello que no gusta. Día con día y sobre cualquier asunto encontramos ejemplos de declaraciones que pretenden decir la verdad y que quien las emite pretende que se le crea, pero que resultan falsas cuando se les pone a prueba”.

Lo que dicen ¡Los Ciberfans!

Las compañeras y compañeros de Comunicación Social:

Te comentamos que hay una política de terror en la (des)coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado, que encabeza el aletargado de Miguel Rivera Sánchez, secundado por la “brillante periodista” Verónica Morúa, cuyos errores ortográficos son visibles en la gran cantidad -más no calidad- de boletines que a diario envía a los medios de comunicación.

Resulta que a principios de diciembre se celebró en el Club de Leones la posada para el personal de comunicación social. El ágape fue pozole, buñuelos, tamales y todo tipo bebidas que, seguramente, fueron compradas a precio de oro, ya que ahí está la experta en alterar facturas y que finge ser doctora.

Pruebas de sus transas sobran, como las grandes viandas que junto con sus vástagos disfrutó en el restaurante del hotel Emporio en el gobierno de Ricardo Monreal. Y las facturas salían a nombre de distintos periodistas zacatecanos.

Cada uno de los trabajadores fue obligado a asistir. ¡Qué falta de tacto! Se desconoce de quién haya sido esta deslumbrante e insensible idea, pero no es necesario ser un genio, conociendo el coeficiente intelectual de Rivera.

Además, la incómoda cuñada de Riverita -Josefina, quien también actúa como cacique de pueblo, dando órdenes a diestra y siniestra- se encargó de recolectar las firmas.

Por otra parte, los dos tipejos, el tal Rivera y la periodista inn, Chapoy pa´ los cuates, han emprendido una política de terror al reprimir a quienes no están de acuerdo con sus traumas. Abusan del poder y, además, son hipócritas.

En la mencionada descoordinación de Comunicación Social todo el personal tiene miedo de hablar. El personal adopta una posición hasta sumisa, pero las consentidas de ambos personajes y especialistas de la (des)comunicación alonsista llegan sólo a checar su entrada y desaparecen. ¿Cómo ves?

En fin, consideramos que las humillaciones a las que son sometidas algunas compañeras deben ser denunciadas para que el gobernador esté enterado y ponga fin a las acciones negativas de este par de lacras convenencieras.

Debes recordar que el mentado Rivera Sánchez siempre ha jalado adonde cree que está su interés político (¿?). Primero traicionó a Ricardo Monreal, después a Amalia García y, ahora, hay que hacer una quiniela y esperar cuándo traicionará a Miguel Alonso.
Te saludan en este Año Nuevo tus amigas de Comunicación Social.

Manchas, Manchitas y ¡Manchados!

-Y ante la apremiante situación que vive Zacatecas, bien preocupados están los funcionarios del (des)gobierno, tanto, que hasta se dan tiempo de ir a almorzar en la fresca de las 12 del mediodía.
Sí, como chinches iban, este lunes, en las inmediaciones de Guadalupe, Otilio Rivera, Chusma González… perdón, Chema y, al parecer, Roberto Luévano, padre, porque, bueno, si ha sido el hijo, pues el almuerzo hubiese sido, por lo menos, de cinco horas de tacos, tostadas, tamales de caviar y seis cocas de dieta. Ta güeno que anden tan relajados, total, la política social del (des)gobierno está ¡a toda madre!

-Y qué pueden hacer los pasajeros de un urbano si el chofer, de pronto, se baja y compra un cigarro suelto y, obvio, se lo va fumando mientras circula. Es pregunta, la respuesta sería que Tránsito algo debiera hacer, pero, pues esa autoridad tiene otras preocupaciones.
Sí, a los támaros, su dizque jefe los trae con el zapato en la garganta; los usan para apartarle lugar al “alcalde” capitalino en eventos sin trascendencia, como el reciente en la Casa de la Cultura o cuando tienen que “cuidar” la vialidad en toda la avenida Pedro Coronel porque a Miguelito se le ocurrió ir a partir la rosca en el reino de la zalamería, o sea, la Contraloría.

-Que este sexenio es el de los Reyes… Sí, del día de Reyes porque ¡ah, cómo se hacen roscas!

*Comunicólogo.
evalenciabarrera@hotmail.com evalenciabarrera@yahoo.com.mx lito_62@yahoo.com.mx En Facebook: Lalo Valencia y/o Eduardo Valencia Barrera.

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