El Tintero (Re-cargado): LA MAFIA (II).
Por Eduardo Valencia Barrera
El tiempo se acorta. Las calabazas comienzan a acomodarse. El circo de tres pistas 2012 está a la vuelta de la esquina. Lo único que se espera es que los mexicanos tengamos memoria.
No podemos seguir siendo un país que no recuerda. La amnesia colectiva no debe imperar, ¡no más! En lo particular, como dice el clásico: Sólo le pido a Dios, que lo injusto no me sea indiferente. ¿Y, usted?
Como pueblo no podemos olvidar que en el Salinato se pusieron de moda las concertacesiones, sobre todo, de la mano del PAN.
Acaso ¿no iban de la mano las mafias Salinistas y Calderonistas en el proyecto de contrarreforma petrolera?
Y, claro, fue la movilización social -única fuerza que puede tumbar a la mafia- la que puso de manifiesto la existencia de acuerdos secretos entre Salinas, quien actúa a nombre del priismo y el gobierno panista de facto para entregar la industria petrolera mexicana a la Shell, a la Exxon Mobil Corporation y a la Repsol-YPF.
Además, no hay que olvidar la crisis de 1994: Los resultados fueron cataclísmicos, esto es, efecto tequila y el doble error de diciembre, que tuvo un costo de 70 mil millones de dólares, según Ernesto Zedillo.
Aunque, según Salinas de Gortari, fue de 90 mil millones de dólares, -y eso que ambos son economistas- , equiparable a la guerra de Vietnam y que desembocó en el Fobaproa/IPAB y en el desmantelamiento de la Banca mexicana, capturada en 92 por ciento (en términos de capitalización de mercado) por las trasnacionales.
De ahí que no sólo se perdió el control financiero, sino que tampoco se crearon los empleos prometidos por Salinas.
Y como si para rupturas estuviésemos, se da el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, esto es, caos en el país gracias al Salinato. ¿Así o más? ¿Se plantan? ¿Ah, no?
Bueno, por si fuera poco, el primero de enero de 1994 se pone en marcha el Tratado de Libre Comercio con América del Norte. Y, con ello, si algo ha caracterizado al país, en estos años de libre comercio, es la falta de crecimiento económico. ¡No more!
O sea: La deficitaria generación de empleo, mientras que las “finanzas sanas” y la estabilidad son alquiladas: Se promovió el advenimiento de la oscuridad.
Más botones, órale, pues. Entonces recordemos que el esquema del Farac (Re-concesión de Autopistas o Rescate Carretero) es prácticamente idéntico al de Fobaproa: Originalmente “rescató” (con la venia presidencial) 23 autopistas concesionadas. Eso fue en agosto de 1997; para marzo de 2007, el inventario creció a 45 autopistas y cuatro puentes.
Puntual y oportunamente lo dijo el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Tellez, ante los Senadores, (aquel 14 de marzo de 2007): “no se darán concesiones carreteras a quienes ya las tuvieron”.
Es falso, dijo, que las autopistas retornen a los concesionarios originales (los amigos de Carlos Salinas) porque sus empresas fueron “rescatadas” por el gobierno federal (Ernesto Zedillo y Vicente Fox).
Y, abundó, en el hipotético caso que dichos ex concesionarios intenten participar en la nueva temporada de licitaciones (cortesía de Felipe Calderón) tendrán que demostrar que, en su momento, no infringieron las normas (léase ley) y muchos de ellos no cumplen el requisito.
Sin duda, en este capítulo, que pudiésemos llamar: negocio redondo, rescatado por el erario en 1997, ICA se queda con el mismo bloque carretero que el Salinismo le concedió entre el 7 de noviembre de 1990 y el 27 de enero de 1993 y que el Zedillismo se encargó de “salvar” el 27 de agosto de 1997.
O séase, el rescate carretero le ha costado a la Nación alrededor de 180 mil millones de pesos, pero la supuesta autoridad decide regresar las concesiones originales a quienes fueron “salvados”, por obra y gracia de sus amigos en el gobierno.
Así es que, en el escenario salinista, la globalización neoliberal se manifiesta cada vez más como la dominación de unos cuantos grupos sobre la vida económica del país.
Y ya nadie duda que el principal factor de inestabilidad para el país lo constituyen esos grupos de interés, que se han enriquecido sin límites, pero han llevado a las mayorías a un empobrecimiento sin precedentes.
Por si fuera poco, enfrente tenemos a un complaciente Felipe Calderón, ya lo vimos ahora de agachón con “el grupo de los 300”, quien se ha comprometido con singular alegría a seguir entregando las riquezas mexicanas, dignidad, territorio nacional al capital globalizado, así es que hay un círculo vicioso, nunca virtuoso. (Continuará).
*Comunicólogo.
evalenciabarrera@hotmail.com evalenciabarrera@yahoo.com.mx lito_62@yahoo.com.mx En Facebook: Lalo Valencia y/o Eduardo Valencia Barrera.

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